Mostrando las entradas con la etiqueta Kathi Macias. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Kathi Macias. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de diciembre de 2011

¡Lo Mejor Está Por Venir!

“Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que lo aman” 
1 Corintios 2:9 RV 1995

¡Todavía no puedo creer que el Día de  Acción de Gracias haya venido y se haya ido y la Navidad está casi aquí - otra vez! Yo solía rascarme la  cabeza y mirar a mis padres con recelo cuando oía que ellos decían cosas como “el tiempo pasa volando” y “los días pasan tan a la carrera”.  Pero entre más envejezco yo y entre más rápido pasan los días, lo entiendo más.
Una cosa que siempre he disfrutado hacer entre la temporada del Día de Acción de Gracias y la Navidad  es hacer una lista personal de cosas por  las que estoy agradecida, añadiendo al menos una cosa cada día cuando dedico mi tiempo a la oración y al estudio bíblico.   Pero siempre anteriormente, me he concentrado en estar agradecida por cosas en el pasado o aún en  el presente. Pero este año intentaré  algo nuevo. Ya sé muchas de las  maravillosas bendiciones que Dios me ha dado durante los años/décadas, pero y ¿que de aquellas que espero que están por venir?
Sin Jesús, la gente cínica dice cosas, “La vida no sirve para nada…y entonces te mueres.” ¡Qué punto de vista tan triste! Por supuesto, sin Cristo la declaración es verdadera. Una vez oí que alguien decía, “Para los  incrédulos, cualquier cosa que les pasa aquí en la tierra, eso es lo mejor que ellos jamás tendrán.  Para aquellos de nosotros que conocemos a Jesús como Señor y Salvador, independientemente de lo que pasa aquí en la tierra  es lo peor que  tendremos alguna vez”. ¿Traducción? Tenemos mucho más que está por venir, más bendiciones para estar  agradecidos en el futuro, más  de lo  que podríamos comenzar alguna vez a poner en una lista del tiempo pasado o presente. De hecho, la Biblia dice las bendiciones que Dios tiene para nosotros son tan grandes e inmensurables que no podemos comenzar hasta a entenderlas o imaginarlas.
¿Pero aun si no hacemos ni un minúsculo avance en aquella lista infinita de bendiciones, por qué no unirse  conmigo y hacer una lista de  todos modos? Podemos comenzar hoy, apuntando  muchas de las bendiciones prometidas en las que podemos pensar cuando pensamos con mucha ilusión en ese día cuando veremos finalmente a nuestro querido  Salvador cara a cara. Estar en Su presencia sin duda estará en lo alto de nuestra lista de bendiciones esperadas, pero hay muchas otras cosas también — no más enfermedad o muerte; no más lagrimas  o sufrimiento; no más pecado o maldad; pasando el tiempo con  “nuestra familia eterna” y ni mencionemos las legiones de ángeles… la lista  es interminable. ¡Entonces alégrense, mis queridos amigos, porque  realmente lo mejor está por venir!
***
“Eye has not seen, nor ear heard, Nor have entered into the heart of man The things which God has prepared for those who love Him”
1 Corinthians 2:9, NKJV

I still can’t believe that Thanksgiving has come and gone and Christmas is nearly here—again! I used to scratch my head and look askance at my parents (and other “old people”) when I heard them say things like “time sure flies” and “the days are zipping by way too fast.” But the older I get and the more days zip by, the more I understand.
One thing I’ve always enjoyed doing during this season between Thanksgiving and Christmas is to make a personal list of things I’m thankful for, adding at least one thing each day when I have my prayer and Bible study time. But always before, I’ve focused on being grateful for things in the past or even the present. This year I’m trying something new. I already know the many wonderful blessings God has given me over the years/decades, but what about those I anticipate in the future?
Without Jesus, cynical people say things, “Life stinks…and then you die.” What a sad viewpoint! Of course, without Christ the statement is true. I once heard someone say, “For unbelievers, whatever happens to them on earth is the best they’ll ever have. For those of us who know Jesus as Lord and Savior, whatever happens here is the worst we’ll ever have.” Translation? We have more to look forward to, more blessings to be thankful for in the future, than we could ever begin to list from the past or present. In fact, the Bible says the blessings that God has for us are so great and immeasurable that we can’t even begin to comprehend or imagine them.
But even if we don’t make a dent in that infinite list of blessings, why not join me in making one anyway? We can start today, jotting down as many of the promised blessings we can think of as we look forward to that day when we will finally see our beloved Savior face-to-face. Being in His presence will no doubt be at the top of our anticipated blessings list, but there are many other things too—no more sickness or death; no more tears or sorrow; no more sin or evil; hanging out with our “forever family,” not to mention legions of angels…the list is endless. So rejoice, beloved, for truly the best is yet to be!

Kathi Macias, popular speaker and prolific author, is an Angel-award winning writer who has published nearly thirty books, including her latest releases, Mothers of the Bible Speak to Mothers of Today (New Hope Publishers) and My Son John (a novel from Sheaf House). Whether keyboarding her latest book, keynoting a conference, or riding on the back of her husband's Harley, Kathi "Easy Writer" Macias is a lady on a mission to communicate God's vision. Her insightful words—filled with passion, humor and soul nourishment—refresh audiences from all walks of life. Join Kathi as she hosts "Write the Vision" every Thursday from 6—7 p.m. (Pacific Time) via THE International Christian Network (www.theicn.com). To learn more about Kathi or to book her for your next event, visit www.KathiMacias.com. Spanish translations by Cynthia Alcantara (cynthia.alcantara1@gmail.com).

miércoles, 30 de noviembre de 2011

En el nombre de Jesucristo


“Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda” (Hechos 3:6 RV 1960).

He pasado estos últimos días arreglando   la última  ropa y bienes personales de  mi mamá, clasificando y buscando y empaquetando la gran mayoría de ello para donar al “Salvation Army”. (Para ser sincera, no dejó  mucho, porque ya  ella había regalado la mayor parte de ello mientras  estaba todavía aquí con nosotros). Puse todo en el pórtico de enfrente, llamé para que lo recogieran, y desde ayer por la mañana, se fue todo. ¿Un extraño sentimiento, verdad? Sabemos que sólo estamos aquí durante un corto tiempo y que la vida eterna está más allá, mucho mejor que algo que podemos experimentar en este estado temporal. Pero el viejo refrán, “No te lo puedes llevar todo,” toma una nueva profundidad de realidad cuando consideramos los bienes materiales que  un ser querido ha dejado después “de graduarse  al cielo.” Saber que nada de lo que  acumulamos aquí en la tierra — ya sean billones de dólares o sólo lo suficiente para mantener  una pobre existencia  — nos acompañarán en aquel viaje final por el valle de la sombra de muerte debería darnos una pausa, cuando consideramos aquellas cosas que tienen un valor eterno. Pedro  lo clavó cuando él le dijo al hombre paralitico, “no tengo ni plata ni oro, pero lo que tengo te doy, en el nombre de Jesús de Nazaret, levántate y anda.” Son esas  cosas que hacemos en nombre de Jesús de Nazaret que nos seguirán al cielo. El tiempo que dedicamos para contarles a los demás  sobre el gran amor del Padre, un amor tan grande  que Él envió a Su único Hijo a morir por nosotros; los tiempos que  lloramos  y oramos por seres queridos que se encuentran  perdidos y hasta por  naciones perdidas en la oscuridad; los regalos que dimos de nuestras propias necesidades más bien que de  nuestra abundancia. Aquel por  cuyo nombre lo hacemos – Jesús de Nazaret- lo ve todo, aunque a veces pueda parecer que  nadie lo ve ni  se preocupa. La plata y el oro serán dejados  cuando respiramos nuestro último suspiro, pero nuestra herencia de todo lo  que hicimos en nombre de Jesús seguirá por toda  la eternidad. Y esto es algo  que permanecerá cuando nuestros hechos sean juzgados y recibamos la corona del cielo — que pondremos prontamente y con gozo en los pies del Salvador. ¡Que demos  nosotros diariamente todo lo que podamos en el nombre incomparable de Jesucristo de Nazaret!

**por: Kathi Macias Desde el corazón del Padre

sábado, 26 de noviembre de 2011

Desde El Corazón Del Padre

Olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Filipenses 3:13-14 RV
Los “si sólo”  de la vida nos frecuentan, ¿verdad? Y todos los tenemos.
Si sólo yo hubiera dado vuelta a la derecha en vez de a la  izquierda.
Si sólo yo hubiera dicho sí en vez de no.
Si sólo yo hubiera sido más bueno…valiente…sabio.
Pero a pesar de que tenemos esos “si sólo”, ninguno de nosotros logramos un “volver a hacerlo”.  Lo que está en el pasado  está en el pasado, y aunque tal vez tengamos que pedir disculpas o tratar de corregir  lo que hicimos incorrecto, no podemos cambiar nuestras opciones originales.
Yo consideraba algunos de mis propios “si sólo”  esta mañana cuando Dios dijo, “Dámelos — todos tus “si sólo”  y entonces podré usarlos para realizar Mis objetivos.”
Wow. No había pensado en esto antes. Entendí que aferrándome  a y contemplando  extensamente mis “si sólo”  era autodestructivo, pero no se me había ocurrido que yo impedía a Dios redimirlos como sólo Él puede hacerlo.
Muerte, divorcio, enfermedad,  desafíos financieros o de salud — todos ellos llevan el potencial de “si sólo”, y una vez que las opciones se toman, no podemos cambiarlas. Pero podemos decidir soltarlas,  admitir nuestra inhabilidad de corregirlas  y dárselas  a Dios, quien se mantiene en  espera — Sus manos-con-cicatrices-de-clavos  extendidas — para tomarlas de nosotros y traer el  bien del mal, y sanidad  del dolor.
Este es el tiempo para olvidar las cosas que quedaron atrás y proseguir  avanzando  al “llamado de Dios en Cristo Jesús.” Por favor únete  a mí para responder a esa llamada hoy.
***
Forgetting those things which are behind and reaching forward to those things which are ahead, I press toward the goal for the prize of the upward call of God in Christ Jesus (Philippians 3:13-14, NKJV).
The “if-onlys” of life haunt us, don’t they? And we all have them.
If only I’d turned right instead of left….
If only I’d said yes instead of no….
If only I’d been kinder…braver…wiser….
But despite the fact that we all have “if-onlys,” none of us gets a “do-over.” What’s past is past, and though we may need to apologize or try to set right what we did wrong, we cannot change our original choices.
I was pondering some of my own “if-onlys” this morning when God said, “Give them to me—all your ‘if-onlys’—and then I can use them to fulfill My purposes.”
Wow. I hadn’t thought of that before. I understood that holding on to and dwelling on my “if-onlys” was self-destructive, but it hadn’t occurred to me that I was preventing God from redeeming them as only He can.
Death, divorce, illness, financial or health challenges—they all carry the potential of “if-onlys,” and once the choices are made, we can’t change them. But we can choose to turn loose of them, to admit our inability to fix them and hand them over to God, who stands waiting—His nail-scarred hands outstretched—to take them from us and bring good out of evil, healing from pain.
It’s time to forget the things that are behind and press forward to the “upward call of God in Christ Jesus.” Please join me in answering that call today.
Kathi Macias, popular speaker and prolific author, is an Angel-award winning writer who has published nearly thirty books, including her latest releases, Mothers of the Bible Speak to Mothers of Today (New Hope Publishers) and My Son John (a novel from Sheaf House). Whether keyboarding her latest book, keynoting a conference, or riding on the back of her husband's Harley, Kathi "Easy Writer" Macias is a lady on a mission to communicate God's vision. Her insightful words—filled with passion, humor and soul nourishment—refresh audiences from all walks of life. Join Kathi as she hosts "Write the Vision" every Thursday from 6—7 p.m. (Pacific Time) via THE International Christian Network (www.theicn.com). To learn more about Kathi or to book her for your next event, visit www.KathiMacias.com. Spanish translations by Cynthia Alcantara (cynthia.alcantara1@gmail.com).
 

viernes, 25 de noviembre de 2011

Discipulos Verdaderos

 
...Si vosotros permanecieres en Mi Palabra, seréis verdaderamente mis discipulos.
Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (San Juan 8:31-32) 
 
Antes de que mi precioso padre se convirtiera en Cristiano en la última semana  de sus 88 años de la vida, él a menudo comentaba sobre el hecho que el resto de nosotros en la familia pasábamos demasiado tiempo leyendo la Biblia. ¿“No han memorizado ustedes esa cosa ya?” preguntaba. ¡“Ustedes la han leído ya como  cien veces!”
No puedo decir cuantas veces cada uno de nosotros ha leído la Biblia enteramente, pero casi por diez años después de que mi papá se fue al cielo para estar con el Señor, todavía la leemos — cada día. ¿Por qué? Porque somos seriamente Sus discípulos. Jesús dijo más que una vez que si queremos ser Sus discípulos, debemos "apoyarnos" en Su Palabra. Ya que Él ya no anda en la tierra en forma corporal y nos habla verbalmente hoy, y esto significa que Sus discípulos deben leer/estudiar/meditar en Su Palabra, como se menciona en las Escrituras, con regularidad. Hacer algo menos nos descalifica como discípulos serios.
¿Suena áspero? ¿Crítico? ¿Exclusivo? De ser así, no lo dije yo. Jesús lo dijo. Y Él tiene el derecho de poner las exigencias para seguirlo a Él. Tenemos a mucha gente, tanto dentro como fuera de la Iglesia, a quiénes les gusta mencionar la parte última de San Juan 8:31-32 (muchos de los que no tienen ni idea de donde viene lo que están mencionando) sin hacer caso a la primera parte. “La verdad os hará libres,” proclaman ellos. ¿Pero cuál es la verdad? Poncio Pilato hizo la misma pregunta, justo cuando la Verdad estuviera de pie directamente delante de él. Y sabemos como esto resultó.
Jesús declaró completa y claramente que solo Él es “el camino, la VERDAD, y la vida. Nadie viene al Padre sino por Mi.”  (San Juan 14:6, énfasis el mío). Como no hay ningún otro modo de alcanzar al Padre excepto por Jesús, no hay ningún otro modo de ser realmente libres o ser discípulos dedicados que se apoyan en la Palabra de Dios.
Cuando los horarios y las circunstancias, las pruebas y los compromisos nos abruman y nos encontramos demasiado ocupados para pasar un tiempo de calidad regular en las Escrituras, entonces es mucho más importante que escuchemos y obedezcamos las palabras de nuestro Salvador si realmente queremos ser libres. El mundo nos dirá que la libertad es encontrada en la persecución de nuestros propios deseos y proyectos, pero Dios dice otra cosa. ¿A quien creemos? 
       Como decidimos dedicar  nuestro tiempo nos da la respuesta a aquella pregunta. Elija sabiamente, mis queridos amigos. Ustedes no lo lamentarán.
 
By Kathi Macias

lunes, 21 de noviembre de 2011

Enfocate en Jesús

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” Rom. 8:28

Como seguidores de Cristo y creyentes de Sus promesas a menudo dejamos de concentrarnos en JESÚS y en cambio nos concentramos en nuestras presentes circunstancias. Queremos caminar en fe pero esto puede ser un camino largo y estrecho que nos hace sentirnos ciegos, vulnerables y perdidos. ¡Sin embargo, todo lo que es requerido de nosotros es tener FE!

Recientemente perdí mi casa cuando el Banco la asumió y la vendió en una subasta. Tenía tres días para mudarme y unos queridos amigos en Ramona me ofrecieron temporalmente su casa. Dios me dio la PAZ (que es el espíritu de JESÚS) y he estado viviendo un día a la vez. He aprendido a no concentrarme en mis circunstancias presentes y en cambio enfocarme en JESÚS. ¡Este ha sido un período de mayor intimidad con Él! No sé todos los detalles, pero después de que el Banco vendió mi casa la tomó nuevamente del comprador, redujo la cantidad de mi hipoteca, modificó mi préstamo y me dice ahora que puedo mudarme nuevamente a ella. Me acordé que había regalado mi maquinaria domestica y la mayor parte de mi mobiliario, en vez de venderlos, porque hasta en medio de mi pobreza quise bendecir a otras personas pero nunca imaginé como de grande iba a ser mi bendición. El mes pasado gané solamente $100.00 pero con ello bendije a un misionero de Sudáfrica y a otro de Australia y el SEÑOR en abundancia multiplicó esa semilla.

No tenemos que saber cómo el SEÑOR va a moverse en nuestras vidas, simplemente tenemos que seguirlo, guardar la FE y morir a nosotros mismos. La vida no es nunca sobre nosotros, es siempre sobre Él. La cosa más importante no es encontrar un propósito para nuestra vida; es más bien encontrar Su propósito para nuestra vida mientras servimos en Su Reino. ¡Que se engrandezca Él mientras nosotros nos disminuimos!

“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” (San Mateo 5:3 RV 1960).

**por: Kathi Macias
Desde el corazón del Padre

Buenos Días

 Hoy mi corazón está lleno de gratitud. Gracias, Señor, porque tus "no" son una protección y tus "sí" son una bendición ...