Mostrando las entradas con la etiqueta CVC La Voz. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta CVC La Voz. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Hacia la Cruz


 
 
Puede ser que hayas conocido a Dios hace una semana, un par de meses, un año o toda tu vida has estado en una iglesia. Sin importar el tiempo todos hemos cometido errores y le hemos fallado a Dios.
 
Mucha gente, pese a que cree en que Dios nos perdona y limpia de todo pecado, viven reprochándose cosas de su pasado. Siguen mirando hacia atrás y culpándose por lo que sucedió y se quedan estáticos, presos de la culpa. Otros, deciden abandonar el camino y volver a su vida pasada.
 
Alguna vez te has preguntado ¿Qué habría pasado si Pedro no aceptaba que Jesús lo había perdonado por negarlo? ¿Imaginas si Pedro hubiera dicho: “Sí Señor, yo sé que tú me amas y me perdonas pero te negué  tres veces.  Puede que tú me perdones pero  yo no” y hubiera vuelto a su vida antigua?
 
¿Qué habría pasado si Pablo se hubiera quedado reprochándose todo lo que hizo contra los cristianos y no hubiera aceptado el amor y el perdón de Dios?
 
¿Y si Judas en lugar de colgarse hubiera corrido a los pies de la Cruz sin importarle lo que los demás pensaran?
 
Todos, absolutamente todos, nos hemos equivocado y nos equivocaremos  pero lo importante es saber reconocer nuestras faltas,  pedirle perdón a Dios y seguir adelante, intentando nunca más cometer el mismo error.
 
¿Te equivocaste?,  ¿Pecaste?, ¿Nuevos errores?,  ¿Caíste nuevamente en lo mismo? No importa, Dios te ama y no lo hace porque puedes ser el hijo perfecto o por lo que puedas darle, te ama por lo que tú eres y porque para Él tu vida no tiene precio. Él te compró con precio de sangre.
 
No te alejes, no huyas, no busques otras salidas, Dios te espera con los brazos abiertos. Si vas a ir en alguna dirección que sea hacia la Cruz, Él te está esperando. Acepta el perdón y el Amor de Dios y pon tus ojos en Dios, mira hacia la Cruz, no mires tu pasado.
 
“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”. Jeremías 31:3
Si necesitas oración o consejería, CVC La Voz tiene personas preparados para recibir ayuda. CVC La Voz Radio Cristiana provee contenido dinámico y relevante diariamente para impactar vidas. Tenemos un grupo dedicado de consejeros listo para recibir su petición de oración, comentarios o preguntas.

martes, 20 de diciembre de 2011

¿Como está tu cable?

“Alzare mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová,…” Salmo 121:1-2
  
Miraba por uno y otro lado y no comprendía el motivo de porque la TV, aunque estaba encendida, no reflejaba ninguna imagen. La encendí, la apagué, me senté a pensar, usé todas las opciones del control remoto y nada…
Hasta que al levantar la mirada, me di cuenta que el cable a través del cual llegaba la señal de la antena, estaba cortado. Al arreglar esto, tan simple, inmediatamente apareció la imagen y se veía muy bien.
Me senté a pensar: y me di cuenta que a veces estamos tan aturdidos con el problema, que somos capaces de levantar nuestra mirada. La respuesta puede estar muy cerca, pero no la vemos.
Por lo tanto, muchas soluciones llegan, cuando somos capaces de mirar hacia arriba, si no tenemos la antena (oración y alabanza) no tenemos conexión con Dios, no recibimos respuesta (bendiciones) y menos aún reflejamos la imagen de nuestro Padre.
Tal vez en este día, te encuentres con situaciones que no sabes cómo resolver, o quizás te sientes en soledad, o frustrado porque oras y no recibes respuesta…
Has chequeado tu cable?, como está tu oración, tu búsqueda diaria de Dios?
Si tu cable permanece bien conectado, vas a poder reflejar la imagen de Dios. Otros cuando te vean no te verán a ti, sino a El en tu vida.
Alza tus ojos, ahora mismo a tu Padre, solo a Él. Restaura en tu vida el altar de oración y pronto verás que el Señor mismo, viene en tu socorro para cambiar cualquier circunstancia.
Nadia Sandez

Buenos Días

 Hoy mi corazón está lleno de gratitud. Gracias, Señor, porque tus "no" son una protección y tus "sí" son una bendición ...